“Yo
nunca tuve problema con nadie y eso que la gente dice que Lugano es bravo. Vas
caminando por la calle y ves la nube de humo de porro. Yo no me meto con nadie,
´¿hey papi como va?’, la gente te reconoce y si vas con buena plática y eres
amable nadie te rompe las bolas. Hay gente que se mete en la vida de otros, que
dicen que hacen estos desperdiciando su vida, bueno es su decisión no te metas.
Ahí mataron a uno hace un año, un día que estaban de coca le volaron la capea
de tres tiros. Un muchachito de 16 años, ¿para qué se mete?”
Papi
sigue limpiando por partes el vano motor del Chevrolet Meriva negro. Había sido
un día largo y caluroso. Un lindo día para no estar aquí trabajando dijo antes
riendo con su sonrisa perfecta.
“Lo que
pasa que yo me aburro acá papá. No conozco mucha gente. Antes iba a pescar con
un viejo Paraguayo que tenía un Fiat como este. Pero luego el viejo murió.
Siempre me llamaba ‘colombiano vamos pa Entre Ríos, vamos a la costa…’. Pero se
murió va a hacer un año ya. ¿Tomás mate tú? Allá en Colombia no se toma, yo
empecé cuando llegué aquí hace dos años”
Noooo,
es muy difícil conocer gente – decía nada más soltar la bombilla con los
labios. Ni siquiera en el consulado. Che que somos todos iguales ¿no? A veces
tratas de dar una buena conversa pero la gente no se abre. También porque hay
tanto crimen. La primera vez que fui a pedir el permiso al consulado argentino
allá habían matado a un juez acá unos colombianos. Fui y denegado, ‘vuelve en
un tiempo´ me dijeron. Y ya van dos años acá. Desde el año pasado tengo a los
míos conmigo. Noooo, mi señora, mis hijitas, todo. La mayor ya está en el
último año de secundaria y luego se va a la universidad a hacer derecho. Como estudió
para aduanas… Le gustan los números ya ves. Por eso vinimos, en Cali hay una
universidad para 3 millones de personas. Hay cupos, ¿entendés vos? Y las plazas
van a amigos de políticos, gente de plata. Además que la educación allá no es
gratuita. Se piden 30000 pesos por semestre. Te dan crédito y todo. Pero para
pagar ese crédito tienes que matar a tu mamá, vender el auto, la casa… Aquí es
gratuito, y la obra social y todo.
Una
lástima porque es bonito Cali. Muy bonito. Pero es peligroso. Te roban las
zapatillas aunque las tengas rotas – termina riéndose mientras fuma. Hacemos el
gesto de que me van a robar cuando ves a tipos peligrosos en la calle así – y
se rascaba la barba de arriba abajo lentamente con una mano. Dices ‘hey marica
que mira esto’ y te haces así para decir que te quieren robar.
Ahora
vivo en el centro, muy tranquilo. Nunca me pasó nada, pero no ves a los
vecinos, son bloques ¿entendés? Voy y vengo en bomdi, por fortuna no tengo
auto. El auto sale caro che. Solo el parquimento… El auto por ahí te lo rompen.
Aunque sea una poronga como este. Otro amigo mío paraguayo que es estilista ¿sí?
Vive en la villa y le rajaron el capot de un 504 ¿sabés cuál? Para robarle la
batería boludo. Ahora anda con una cadena y un candado así para que no le roben
más. Fue lo único que le pasó en la villa igual. Él antes vivía de alquilado en
el centro pero le subieron la renta y como tenía propiedad en la villa se fue
para allá. Dijo, ¿para qué voy a seguir pagando? En la villa son todos
paraguayos. Yo fui a visitarlo una vez y un gendarme me paró a la entrada, me
dio el alto ¿viste? ‘¿Usted qué viene a hacer aquí?’ ‘Yo nada papi, a visitar a
un amigo’ Me sintió el acento, colombiano y me sacó de allá. Porque pensaba que
iba a vender o a comprar drogra. Entendé, colombiano a una villa. Nooo, yo le
expliqué pero no me dejó hasta que me tomé el bomdi para volver. Así que nunca
fui a su casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario