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jueves, 18 de diciembre de 2025

Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor

Primero fue Paco, este año hace 10 que el café se nos revolvió aquella mañana de primavera. Y ahora antes de terminar el 25 fue Robe quien se fue con Gilesspie, Zappa, Mercury y Camarón. La válvula de escape de los millenials desde primaria hasta los 40/50. Desde repetir estrofas de Jesucristo sin entender totalmente su significado en las excursiones del colegio, volver a encontrar la canción en la peli de Barrio en SCR, Salir en fiestas, sidra, kalimotxo, JB cola, resacas con Deltoya, líos, viajes, Golfa, besos, Suceden porros, exámenes, biblioteca, lectores mp3 USB, Standby con Budweiser...¿...2002..? Copias de CDs en el coche Pola-Gijón Gijón-Pola llueva nieve o haga sol, gracias Berto Mateos ;) Todas las referencias al viento, al aire, a la llegada de la primavera y el otoño, el amor, la aventura, las banderas, los maderos, follar, muerte, experiencias, alma.

Cada canción me retrae a distintos escenarios, la plaza de toros de Gijón en un verano 2004, casi que puedo ver los autobuses nuevos (de aquella) y el embote de electrónica analógica que estaba preparando para septiembre. Con Conrado y su colega experto en Extremo, devoto de Pedrá, y Noé que de importante abogado pasó a indio, y una piedrita de jacho. Veranos de universidad, la playa de San Lorenzo con sus borrosas farolas por la noche caminando de Cimadevilla a saber donde... veranos de veintitantos. De ese concierto tuve una camiseta por un breve periodo de tiempo hasta que mis padres encontraron cierto desacuerdo con el mensaje escrito en el pecho con letras amarillas a tamaño palmo: PUTA. 

Los exámenes y caminatas a la universidad en Valladolid, los días de kayak... el concierto en San Mateo 2008 con los zoopolesos, TODOS. Primero fue la dulce introducción al caos, que en bucle y muy apropiadamente nombrada engrasó mis tardes en el aulario aquel Junio 2008, al tiempo que nacía Mar, y antes de embarcarme en AEGEE para Rumanía en verano. A partir de ahí el álbum fue conmigo en todos los viajes, embarques, retrasos a partir de 2010 ahora ya sonando en móviles Nokia y Samsung.

Por carreteras nacionales británicas, en 2012 se escuchaba como la realidad que necesito se ha ido detrás de ese culito entre risas rubias, fines de semana explorando la costa de gales, una caja de cambios rota en Bath y muchas tardes en casa haciendo recetas de cocina en el OX266PG. El material defectuoso volvió a aparecer años más tarde para preguntarle al carcelero cuanto queda, aquella semana en la que yo llegaba a casa un lunes de Hungaroring habiendo dormido en Frankfurt con falta de explicaciones y credibilidad. 

Y ahora que ya es tarde lamento los conciertos a los que pude haber ido y no lo hice, ya en Valencia, de nuevo en Asturias, festivales. Imposible no acordarme cuando paró a media canción, que efecto más raro que la iluminación siga cuando la música se detiene, instrumento a instrumento mientras Robe se parte el pecho llamando la atención a golpe de "hey hey hey ya está, ya está bien" para decir que ya estaba bien de tanto cachi volando y tanto cachondeo jajajajaja. Se rompió el molde.

Hoy, después de varios días de lluvia vuelve a salir el sol, y encuentro a otros por la ciudad, en cada semáforo escuchando sus canciones en el coche, en la moto, en la gasolinera. Y pienso "otro como yo". Y pienso "¿cuándo fue la última vez que me vi identificado tan rápidamente en un semejante?"

Gracias Robe.



jueves, 23 de junio de 2011

Cuando un amigo se va

No se si un nudaco en la garganta de camino a casa, después de la última cerveza es un síntoma de que algo se muere en el alma. Eres peor que una novia cabronazo. Me alegro que finalmente nos hayamos arreglado para despedirnos. Aunque prefiero quedarme con la imagen del viernes soleado en que me iba a Sevilla, cuando estábamos con Paula fumando en el parking, porque el tiempo de hoy es para olvidar.

Claro que la marcha de la gente afecta, aunque hasta hoy las fiestas de despedida, paseos en barco por los canales y demás rituales de guiris - recuerda que aquí somos nosotros - no me habían pegado ese latigazo que no sentía desde hace casi un año. Otra vez maldigo la buena memoria que tengo, para lo que quiero eso sí. Pero es que han sido muchas horas con el vasito de cartón lleno de café en el coffee corner. "Solo" un par de noches de camisa en Leiden. Una mudanza. El vuelo de ida a Copenhague, la cena del Hilton y que Luca no nos haya cortado los huevos aquel fin de semana. Las noticias inverosímiles de Asturias cada mañana. Los viajes en tren evitando al de la grapadora. Contar como cada día el Sol se ponía un minuto más tarde. Los consejos en el club de piragüismo, y mi berrido desgarrador. Las tertulias en el programa de María Teresa Campos. Los croissants de los domingos por la mañana - que había que encargar el sábado por la tarde -, repasando las historias con el género femenino. El cachondeito en aquel training que yo suspendí. Que te pongas serio para hablar. Recomendaciones para aprovechar mi visita a Sevilla. La pegatina de la Novena Escuadrilla de la Armada Española en tu mochila. Es una pena que el plan de la banda de rock haya ido awry, el vocalista prometía ¿eh?




Tomo nota de lo aprendido y de lo que aún me queda. No ir con el puño a to´ meter - hay que aflojar cuando es necesario -, cómo no partirme el peshito, los palanganas de los sevillistas, pararme de vez en cuando a escuchar lo que digo y actuar en consonancia, que el flamenquito también mola, que puedo aprovechar a mi hermana mucho más de lo que lo hago y más cosas que se me quedan en el tintero.

Ya te lo han dicho, "volver Manu, volver". Pero trata de no volver. Ya sabes lo que hay aquí, aunque lo que hay allí no es mucho mejor. A por nuevos destinos, sin miedo; miedo a nada. Espero que encuentres lo que buscas, o algo que no buscas y te satisfaga igualmente.




Ahora disfruta del verano, los amigos, el piragüismo en el Guadalquivir, los mojitos en la Calle Betis, ¡y el Betis en primera! Gracias por la compañía estos meses maestro.

Un abrazo y suerte.

jueves, 13 de enero de 2011

Carta para Mufasa

Compadre:

A pesar de que el tiempo no acompañó, ya te dije que debíamos sentirnos afortunados porque no hacía nada de frío. Confieso que de todas las veces que estuve en Ámsterdam, durante tu visita fue la primera vez que vi el bright side de la ciudad. Caminado con las manos en los bolsillos a ninguna parte, orientándonos en los mapas de las calles (tras hacer cola). El único objetivo era huir del bullicio, de las zonas turísticas a las que tu te refieres como grupos de italianos ruidosos.


Tampoco estuvo mal la cena que nos pegamos, la compañía que teníamos en el restaurante, las copas de después y las conversaciones serias pero divertidas. Es tranquilizador ver que tus amigos tienen inquietudes y pensamientos similares a los tuyos acerca de lo cotidiano, y que para todo el mundo llega un momento en el que se ven las cosas de forma clara, solo hay que esperar. Creo que ya te lo dije en alguna ocasión, cada vez que te oigo hablar de cualquier cosa - bastante a menudo por otra parte ;) - me quedo pensando "Vaya, si este tío no hubiese dicho tal o cual cosa, jamás se me habría ocurrido pensar de esta manera o considerar que hay más puntos de vista para llegar a una conclusión...". Se agradece.

Me alegro de haberte visto compadre. Suerte en Berlín.

Un abrazo.
Simba.