miércoles, 18 de junio de 2014

La pizza del tío Luca

Bueno, bueno, bueno. Si la receta de arroz con leche causó furor, aquí os dejo la mejor receta de pizza casera que he probado en mi vida, gracias al maestro y amigo Luca Cimonetti.

La receta no podría ser más fácil, una vez que le coges el punto es facilísimo. La clave para que las pizzas salgan perfectas, con la masa crujiente es tener una piedra para pizzas.



Los ingredientes para tres pizzas de tamaño mediano son:

  • 500 g. de harina
  • 220-230 g. de agua (mejor templadita)
  • 5 g. de sal
  • 4 g. de levadura en polvo (yo utilizo los sobres de Dr. Oetker)




Empezamos lavándonos las manos :)

Como no es recomendable que la sal y la levadura no se toquen, primero mezclamos la sal con la harina y cuando esté bien mezclado añadimos la levadura. A continuación empezamos a echar agua poco a poco mientras removemos con las manos. Amasamos hasta que tengamos una masa uniforme, ni muy pegajosa (húmeda), ni muy quebradiza (seca).

Una vez que la masa está lista la guardamos en un recipiente hermético durante 6 u 8 horas. Es importante que el recipiente tenga clips en la tapa porque sino la presión cuando la masa aumenta va a abrir la tapa.

Como digo, esta cantidad es ideal para 3 pizzas. Podéis separar la masa ahora en tres bolas de aproximadamente 250 g. cada una ahora, o podéis hacerlo una vez que la masa haya crecido. Las siguientes fotos muestran el antes y el después de una bola de masa para una pizza.


Es recomendable encender el horno entre 1,5 y 2 horas antes de cocer la pizza para que la piedra coja temperatura. Yo utilizo un horno de gas a 180º.

Después de 6 u 8 horas (cuanto más tiempo mejor) veréis que la masa está super esponjosa y ligera. Si no la habíais separado en tres bolas en su momento, lo hacéis ahora.


Una vez que tenemos nuestra bola de 250 g, amasándola lo menos posible, hay que concentrar todas las arrugas de la masa en una misma zona de la bola. Lo que yo hago es coger la bola con las dos manos y arrastrar la superficie de la masa hacia abajo con mis pulgares.


Ahora que la masa tiene todas las arrugas en la parte de abajo la ponemos en la mesa y la aplastamos con la palma de la mano hasta que tenga un grosor de unos 2 cm.

A partir de ahora vamos a hacer la masa más fina utilizando nuestros dedos. Empezamos a pisar la masa en el centro, y la mismo tiempo que pisamos vamos estirando. Hay que intentar que el grosor de la masa sea uniforme, sin que nos queden bultos en una zona y masa fina en otra. La masa se aplasta desde el medio hacia el exterior. De vez en cuando también debemos tensar la masa para que se estire. No conviene dejar la masa demasiado fina porque al cocer queda con una textura demasiado frágil. Para mí la masa debe tener un grosor de 4 o 5 mm, y un poquito más grueso en el borde.







Cuando tenemos la masa lista hay que ponerle los ingredientes. Como habréis visto casi todas las pizzas tienen la masa pintada de salsa de tomate. Luca me recomendó mezclar el tomate frito con aceite de oliva y sal. Cada pizza lleva no más de tres cucharadas de tomate, así que en un bol mezclamos 9 o 10 cucharadas de tomate frito, sal y un buen chorro de aceite de oliva. Esto debería de ser suficiente para nuestras tres pizzas.

A continuación ponemos los ingredientes que queramos, y cuando tengamos la pizza montada le echamos un chorrito de aceite de oliva antes de meterla en el horno.

Yo normalmente hago una pizza con mozarella, trocitos de jamón y tomatitos cherry (cortados a la mitad y colocados hacia arriba para que no suelten líquido), otra con salchichas blancas y mozarella a la que hay que echarle un poquito de sal y pimienta negra molida. Y La tercera suele ser una Napolitana explosiva bien cargada de anchoas del Cantábrico, alcaparras y aceitunas negras.

Para que la mozarella se deshaga en el horno yo suelo cortar las bolas de mozzarella en rodajas finas de 2 mm y luego éstas en tiras de 5 mm de grosor.

En mi horno de gas a 180º, las pizzas suelen estar listas en 6 minutos. Generalmente las dejo 4 minutos, luego las giro 180º y las dejo otros dos para que se haga igualmente por todas partes. Para saber si la masa está lista podéis levantarla por un lado con un tenedor y golpearla por abajo con otro.



Cuando la pizza sale del horno, lo primero que hacemos es echarle otro chorrito de aceite. Si queréis ponerle un poco de basílico fresco (muy recomendable) lo hacemos ahora, si lo hubiésemos puesto antes de cocer la pizza se nos habría quemado.

Si le cogéis el gusto a hacer vuestras propias pizzas, también os recomiendo hacer un aceite de oliva casero con guindillas y pimentón. 

¡Y listo!

jueves, 14 de noviembre de 2013

Receta de Arroz con leche

Me propongo hacer de mi blog mi recetario. Así me obligo a escribir y no me complico teniendo diez documentos diferentes con recetas guardados en el ordenador, Dropbox, un USB y tal y tal...

Y voy a empezar con una estrella de la cocina asturiana: el arroz con leche, siguiendo la receta de mi madre :)


Ingredientes para seis raciones:
  • 2 litros de leche
  • 200 g. de arroz
  • piel de limón o naranja - una tira de 5 cm
  • 200 g. de azúcar
  • 50 g. de mantequilla
  • canela en rama - un trocito de 3 cm
  • agua
  • anís (opcional)
Empezamos poniendo una olla al fuego con un dedo de agua. Esperamos a que el agua hierva para añadir todo el arroz. Lo dejaremos el tiempo suficiente para que el arroz espese y se forme una especie de pasta densa.

A continuación añadimos la leche, que puede estar fría o caliente. Vamos a poner sólo 1.5 litros para empezar, el resto lo añadiremos al final si la mezcla queda demasiado espesa. Tras la leche añadimos la mantequilla.

Cuando hierva añadimos la piel del limón, la canela y bajamos el fuego. A partir de ahora hay que vigilar el fuego continuamente para que hierva suavemente y removemos cada cinco minutos para evitar que se pegue al fondo.

Tras unos veinte o veinticinco minutos el arroz empezará a espesar y el volumen de toda la mezcla habrá disminuido a causa de la evaporación. Ahora ya tenemos que remover constantemente si no queremos llevarnos ningún susto. La textura del arroz con leche tiene que ser cremosa, si está demasiado espeso añadimos más leche, dejamos reposar cinco minutos y probamos. No es necesario utilizar toda la leche, yo he usado 1.7 litros. Tener en cuenta que cuando el arroz se enfría la textura será incluso más sólida, así que caliente debe ser una crema un poco suelta.

Cuando tengamos el arroz en su punto se añade el azúcar y un chorrito de anís si queremos. Después sólo hay que esperar cinco minutos más para que todo se disuelva y mezcle bien. Sacamos la canela y la piel del limón antes de servir.

El arroz con leche se puede comer templado o frío y también se puede congelar.

¡Que aproveche!

Consejo: atar la rama de canela con un hijo para que no se escame y deje incómodos trozos en toda la olla.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Casi como la primera cena

Nuevo trabajo, nuevo país, nuevas sensaciones. Aunque ésta no ha sido esa primera cena que haces la misma noche que llegas a tu nueva ciudad - después de haber pasado todo el día de viaje, con más sueño que hambre, sin estar seguro de conocer el camino de vuelta a casa y aún sacando billetes de tren o tarjetas de embarque de los vaqueros - me he prometido que el Atomic Pizza me verá también despedirme de Oxford cuando llegue el momento.

Tras matar algunas horas en casa haciendo nada después de trabajar, me echo a la calle en busca de una cena robusta. No tenia entre ceja y ceja otra cosa que no fuese un Beef Steak well done con sus patatas, ensalada y pinta de cerveza. Eran las 20:57 pero el pub en el que me entré ya había cerrado la cocina a las 21 horas según me informaban desde la barra. Otra vez la bufanda, los guantes, el paraguas y a la calle. No tuve que caminar mucho. Desde la misma puerta del pub algo me llamó la atención en la otra acera. Una fachada cubierta con hojas de cómics y grandes ventanas por las que se podían ver juguetes, naves espaciales y otros objetos de lo mas friki colgando del techo y decorando paredes.


La familia Simpson sentada en su sofá es lo primero que ves al entrar antes de que un camarero te pregunte que puede hacer por ti y te entregue cordialmente el menú, también con formato cómic. La pizza Popeye - espinacas, tomates secos, cebolla, aceitunas y queso de cabra - que encargué terminó por alegrarme el día. Entre las familias y grupos de amigos cenando en el comedor es imposible no fijarse que el capitán Han Solo nos acompaña esta noche aunque eso si, congelado en carbonita. Justo a su lado, vemos a Mario Bros saltando barriles que Donkey Kong le tira desde arriba. En otra pared un proyector muestra trozos de películas de dibujos animados o de ciencia a ficción continuamente. Enfrente de Gozilla, el Millenium Falcon sobrevuela una de las mesas. Spiderman también está presente, La Masa, Papá Pitufo, figuras de distintas series de televisión, la ambulancia de los Cazafantasmas... La decoración se extiende por todo el restaurante. Hasta los aseos masculinos están empapelados con dibujos de Marilyn Monroe y otras actrices de la época. ¿A quien no se le había ocurrido nunca un bar con este motto? Se han ganado la propina.

Fuente de la fotografía.