sábado, 22 de enero de 2011

Frases compartidas

Hasta esta semana no me había dado cuenta de cuanto me hacen disfrutar las frases compartidas con los amigos, fruto del tiempo y las experiencias en común. Hablo de frases sueltas, sacadas de una excursión del instituto, de una noche de copas, de una clase de auto escuela o de unas prácticas en la universidad, que carecen de sentido para los demás excepto para los que estaban presentes en ese momento que será recordado durante años. 

¿Por qué no tomar esos comentarios como un indicador de amistad? Muestran un vínculo especial con las personas que conocen el origen de lo que dices y el mensaje que hay detrás de esas palabras. En la mayoría de los casos, para los demás receptores el mensaje esta fuera de contexto o no tiene un significado especial. Tanto es así que no merece la pena intentar explicarlo de forma racional porque no tiene ninguna gracia.

Si pienso en mi gente de Pola la lista es interminable; "hacer lo que quiérais", "bolas de turrón", "no, no ye dificil pero hay que mirar pa ello", "analizame la situación", "Babar", "pijadines pa picar", "¡tira el bote guaje!", "el botón debajo de la mesa" y la lista se extiende... "abrazo de Playmobil".


Las historias con los compañeros de Peritos no son pocas y de ahí vienen unas cuantas citas; "Totalmente confirmado", "configure el autómata Gordaliza", "Cesar&Nico4ever", "Buenaaaaaaaaaas", "Haces F2, ayuda de Windows", "de cuclillas", "el amable", "Enviar el curriculum a la NASA", "tremendamente fácil", "otra de sidra y unas patatas Pumarín", "correto".


También algunas del tiempo que pase en Valladolid; "la bobedilla", "¡Loco!, que estas muy loco", "el lagarto Juancho", "¿Unas bravas?", "¿Cómo lo véis?", "Cuatro pepinos", "la mirada serena de Nely".

Como no, de Jena también hay un puñado; "Sehr, sehr gut!", "Bustabieren, bitte", "Ya no caben mas mensajes", "el jabulani", "cara de perrillo chico", "Me quedan dos semanas", "¡Se cae el estadio!".

Al conocer gente nueva, tras unas semanas, ya hay frases y conversaciones que se quedan en tu memoria y son o seguramente serán usadas de forma recurrente en lo sucesivo. ¿Os acordáis vosotros de alguna frase más?

jueves, 13 de enero de 2011

Carta para Mufasa

Compadre:

A pesar de que el tiempo no acompañó, ya te dije que debíamos sentirnos afortunados porque no hacía nada de frío. Confieso que de todas las veces que estuve en Ámsterdam, durante tu visita fue la primera vez que vi el bright side de la ciudad. Caminado con las manos en los bolsillos a ninguna parte, orientándonos en los mapas de las calles (tras hacer cola). El único objetivo era huir del bullicio, de las zonas turísticas a las que tu te refieres como grupos de italianos ruidosos.


Tampoco estuvo mal la cena que nos pegamos, la compañía que teníamos en el restaurante, las copas de después y las conversaciones serias pero divertidas. Es tranquilizador ver que tus amigos tienen inquietudes y pensamientos similares a los tuyos acerca de lo cotidiano, y que para todo el mundo llega un momento en el que se ven las cosas de forma clara, solo hay que esperar. Creo que ya te lo dije en alguna ocasión, cada vez que te oigo hablar de cualquier cosa - bastante a menudo por otra parte ;) - me quedo pensando "Vaya, si este tío no hubiese dicho tal o cual cosa, jamás se me habría ocurrido pensar de esta manera o considerar que hay más puntos de vista para llegar a una conclusión...". Se agradece.

Me alegro de haberte visto compadre. Suerte en Berlín.

Un abrazo.
Simba.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Postales de Navidad

El primer recuerdo que tengo de las postales de Navidad, cuando era un niño, es el de mi madre escribiendo a sus familiares y amigos más lejanos, con los que no tenía contacto muy a menudo. Ya de aquella me parecía un gesto bonito, pero con lo vago que soy se me hacía pesado pensar en escribir diez o doce postales.

Este año cenando con una amiga, que me hizo pensar un poco más de lo que estoy acostumbrado y ampliar las miras, entre copa y copa de vino tuvimos una conversación sobre los cambios a lo largo de la vida, - me gusta dar vueltas una y otra vez sobre este tema, sí - sobre cómo la gente entre y sale de las vidas de otros, a veces sin tiempo a decirles lo importante que fue su presencia o lo agradecido que estas de haberlos conocido. ¿No es una pena? ¿Por qué para decir algo malo rara vez nos callamos pero sin embargo nos cuesta transmitir sentimientos positivos? ¿Vergüenza? No hay que ser un valiente para mostrar los sentimientos y ya somos mayorcitos para poner la vergüenza como excusa.

Hace unas semanas, cuando en el supermercado encontré postales de Navidad no dude ni un segundo en ponerlas en mi bolsa. Declaro abiertamente que hace dos o tres años cuando estaba en España no se me habría ocurrido escribir nada porque la gente a la que tenia que escribir estaba a tiro de piedra. Y es más, muy probablemente hubiese hecho algún comentario molesto - gracioso hacia cualquier persona que enviase postales de Navidad. Con el tiempo aprendes a no escupir hacia arriba.

Te sientas con tus sellos, tus postales, tus sobres, tu bolígrafo y empiezas a escribir con la intención de hacerle saber a esas personas lo importantes que son, recordar buenos momentos compartidos, dar una palmadita en la espalda en sentido figurado; también aclaras tus ideas sobre esa gente.


Cuando escribes a tus amigos y familiares está claro que escribes cosas que sabes de esa gente, quiero decir que no vas a descubrir una cualidad especial de esa persona mientras escribes. Sin embargo pensar como plasmar lo que piensas en el papel hace que te des cuenta de las cosas que sabes de esa persona sin ser completamente consciente.

Al escribir las ideas toman más fuerza de la que tienen cuando flotan en tu mente mezcladas con otras cien cosas que te tienen ocupado cada día. Reconozco que se han quedado un par de postales por enviar, por uno u otro motivo; no sabes la dirección, se hace tarde para enviarlas...

En el otro extremo hay gente a la que conscientemente quieres escribirle, crees que debes escribirles, pero llegado el momento la mente se queda muda. No hay nada que decir, podría ser que el concepto que tienes de esa gente esta sobre dimensionado, antiguos compañeros de clase, amigos que con el tiempo se quedan en conocidos o amigos de amigos.

Todos pasamos de la centena de "amigos" en Facebook, ¿realmente alguno de nosotros tiene más de cien amigos?

De cualquier modo, Feliz Navidad a todos :)