domingo, 28 de noviembre de 2010

San Nicolás (a.k.a. Sinterklaas)

Si, ya pasó un mes desde la última vez que escribí algo, pero aparte de trabajar y cambiarme a una habitación que espero sea definitiva para varios meses o años, no he hecho nada interesante que contaros.

En esta ocasión os voy a hablar de la versión holandesa de Los Reyes Magos de Oriente, aunque seguramente según vayáis leyendo el artículo en Wikipedia os parecerá una copia de Papa Nöel. No se lo digáis a ningún holandés porque no les hace ninguna gracia...

Por lo que me cuentan amigos y compañeros de trabajo, Sinterklaas viene a Holanda desde Madrid en un barco de vapor acompañado de sus ayudantes negros, y está en Holanda durante unas semanas. Se va de Holanda el día 5 de Diciembre hasta el próximo año. Durante las dos semanas previas visita las casas de la gente y deja regalos y dulces a los niños. Aunque los regalos más importantes como los juguetes se reservan para el último día, desde mediados de Noviembre casi cada mañana los niños encuentran dinero o chocolate en sus zapatos. En estas fechas hay también algunas recetas de cocina especiales y villancicos relacionados con Sinterklaas y España. Algunos de ellos dicen que en España hay montañas de caramelos, nubes de azúcar... (¿casi que si eh?) Hace dos semanas Sinterklaas llegó a Leiden, hizo su desfile por la ciudad y luego los niños pudieron ir a verlo al ayuntamiento.

Como éste es el principal evento de Navidad en Holanda, aunque algunas familias también celebran Papa Nöel el día 25 de Diciembre, los centros comerciales y jugueterías están llenas de gente y con los escaparates llenos de regalos desde hace semanas.


Para la gente un poco más mayor que aún no tiene hijos, Sinterklaas se celebra con los amigos intercambiando regalos de manera aleatoria con algunos juegos utilizando dados o cartas que indican quien toma el regalo que ha traído cada persona. También se deja la letra inicial del nombre de tus amigos (de chocolate) en sus buzones, o monedas o alguna otra figura de chocolate que abundan en los supermercados.

Por mi parte, lo más cerca que Sinterklaas ha estado de mí fue la fiesta que hubo ayer en el edificio de Irdeto, en la que los empleados con niños se reunieron ayer sábado para que los niños reciban los regalos que Sinterklaas les había dejado en la oficina de sus padres. Obviamente no fui.

Dependiendo a quien le preguntes te contarán unas cosas u otras, quiero decir que no hay una versión de Sinterklaas única para todo el mundo como creo ocurre con nuestros Reyes Magos. Ayer una amiga me decía que en realidad Papa Nöel es una copia de Sinterklaas que se llevó a América por los colonos Holandeses de Nueva Ámsterdam. Otros dicen que antiguamente Sinterklass además de traer regalos a los niños, también se llevaba a los niños malos a España.

No deja de ser curioso que Sinterklaas venga de España y esta festividad se lleve celebrando desde el siglo XVI, sobre todo si tenemos en cuenta que en esa época España estaba presente en estas tierras con otros propósitos. No logro entender como en aquellos tiempos había un icono "bueno" y de "felicidad" que venía de tierras enemigas. ¿Os imagináis a un personaje mágico proveniente de Irak, repartiendo regalos en Estados Unidos?

Por cierto, hoy día soleado con una máxima de -2ºC. El invierno ya está aquí.

lunes, 25 de octubre de 2010

Cambios

No me considero una persona que se adapte rápido a los cambios, aunque cuando consigo asentarme y tomar confianza me siento como en casa y no extraño casi nada. Todos los cambios que he tenido me han costado mas o menos, el paso del colegio al instituto, del instituto a la universidad, de una universidad a otra, de la universidad al trabajo, de un trabajo a otro... En cada uno de esos cambios estaba convencido de que el siguiente destino no sería tan bueno como el lugar que dejaba atrás, y en cada uno de esos cambios me equivoqué. Aunque ese sentimiento ha ido perdiendo fuerza después de cada cambio, al darte cuenta de que no es cierto.

Ahora que ya has cambiado varias veces, sabes que los principios no son fáciles, y tan solo el ser consciente de que lo que esta por venir será mejor que todo lo que has visto y vivido hasta ese momento te ayuda a seguir adelante. Ya no hay agobios al empezar de cero, no cuesta nada hablar con gente nueva, sabes lo que viene a continuación, solo hay que ser paciente y darle tiempo.

Da pena dejar un entorno que te resulta familiar y cálido y que conoces como la palma de tu mano. Pero hay algo que te empuja a moverte, no tiene sentido demorar la marcha porque ese entorno es cambiante, no solo tu te vas, tus amigos también lo harán antes o después y eso hace que los entornos en los que has vivido cada una de tus etapas no se puedan guardar en una cajita y volver a utilizarlos cuando quieras.

Al ser cada nueva experiencia mejor que la anterior te sientes en cierto modo culpable, como si estuvieses traicionando a la gente con la que has compartido épocas pasadas. Esos amigos y compañeros te han dado muchisimos buenos momentos, de esos que cuentas a gente que no estaba presente y para ellos no tiene gracia ninguna. Ya sean anécdotas de fiesta, en un exámen, en un viaje o simplemente tomando un café. Esos momentos, que se quedan "para siempre grabados en tu retina", que se cuentan una y otra vez en cada uno de los breves reencuentros que tenéis.

Hasta ahora cada cambio ha sido a mejor, pero supongo que llegará un límite, en un momento dado el siguiente cambio te llevara a un estado menos bueno. Seguir cambiando y conociendo gente lo asimilo a una partida de black jack, y estar rozando el 21 (curioso número) me hace pensar en plantarme. ¿Esa decisión depende de nosotros?

martes, 12 de octubre de 2010

Un día en las carreras

No fue lo primero que se me vino a la cabeza cuando supe que tenía alguna posibilidad de venir a trabajar a Holanda, pero el tener dos circuitos de carreras, Zandvoort y Assen, a una distancia posible para ir y volver en el día era otro de los puntos fuertes de vivir aquí.

El viernes pasado, le eché un vistazo al programa de Zandvoort y vi que había un meeting ese fin de semana así que decidí ir a pasar el domingo al circuito. Llegar a Zandvoort cuesta 12€ (ida y vuelta), un trasbordo y una hora. Luego allí, desde la estación al circuito se puede ir caminando en diez minutos.

Póster en la cafetería del circuito.

Solo había estado en un circuito de verdad en una ocasión, en Estoril. Comparado con éste, Estoril transmite mucho más la sensación de ser, o haber sido, un circuito internacional de primer nivel durante los años 70 y 80. Tampoco puedo asegurarlo del todo porque en Estoril tenía entrada de paddock y este domingo solo compré una entrada de tribuna (12€), pensé que para lo que era no merecía la pena pagar casi el triple y poder meterse al interior del circuito.

El meeting Formido Finale Races agrupaba carreras de la Fórmula Ford, , YTCC (turismos y GTs clásicos), una copa de compactos con motor diesel (Golf, Ibiza, BMW 1 y BMW 3), Copa Suzuki Swift, Copa Clio, una sesión de drifting y la joya del fin de semana, la Dutch GT4. Ya durante el sábado se habían disputado clasificación y carreras creo que de todas las categorías pero estuve liado haciendo "gestiones" y solo pude ir el domingo. Me llamó la atención los pocos participantes en la Fórmula Ford y GT4, no más de diez en la primera y puede que veinte en la segunda. Creo que el Campeonato de España de GT tiene más equipos en cada meeting.

El día no se hace nada largo porque entre una carrera y la siguiente nunca hay más de quince minutos, y aunque algunas carreras se hacen un poco pesadas me dedicaba a practicar con la cámara de fotos que me acaban de regalar mis padres como "premio" por finalizar mis estudios (como si mantener a un estudiante en casa, y fuera de ella no fuese premio suficiente). Gracias papá y mamá. Además el buen tiempo, Solazo espectacular, ayudaba a estar agusto a pesar del viento. Una vez más compruebo que los holandeses llevan camino de ser las personas más amables y abiertas que te puedas encontrar en el mundo, ya que a la mínima entablas una conversación (viene de la entrada anterior) con cualquiera de ellos.


Para alguien al que le gusta el mundo de la competición está bien saber que casi todos los fines de semana hay algún evento cerca para pasar el fin de semana en caso de que no haya planes alternativos.